Las calderas de condensación permiten obtener niveles de eficiencia de hasta un 108% gracias al aprovechamiento de la energía de los gases de combustión, además de la modulación dependiendo la potencia requerida y de la temperatura exterior monitoreada por una sonda, lo que se traduce en un ahorro de hasta un 35%, en comparación con una caldera convencional.
Calderas de petróleo
Estas calderas poseen un cuerpo de hierro fundido, el cual mantiene inalterable sus características en el tiempo y es sinónimo de fiabilidad y resistencia al uso. Poseen una elevada inercia térmica que permite un mayor ahorro energético respecto a intercambiadores de otros materiales. La construcción de los elementos de la caldera asegura una combustión óptima que aumenta el rendimiento energético reduciendo al mismo tiempo al mínimo las emisiones de gases contaminantes al medio ambiente.
Bombas de calor
Eficiencia energética clase A+++, refrigerante ecológico R32. Su compresor inverter de doble etapa ultra-eficiente, es capaz de generar agua caliente a una temperatura de salida de hasta 50°c para ser distribuida a través de piso radiante, fancoils o para producción de acs.
Sistemas de distribución para calefacción central
Radiadores agua caliente
Por medio de una fuente de calor, el agua se calienta y circula por el interior de los radiadores recorriendo en un circuito cerrado. Los radiadores se calientan gracias al contacto con el agua caliente e irradian ese calor en el lugar donde se encuentran. Actualmente, los radiadores de acero y aluminio son los más utilizados, ya que poseen alta conductividad térmica.
Losa radiante
La calefacción por suelo radiante es probablemente el método más eficiente, ya que existe una distribución uniforme del calor dentro de su espacio vital. Utiliza una temperatura de trabajo menor que un sistema de calefacción tradicional, lo que le permite ahorrar hasta un 30% en sus facturas de energía.